Historia de la Ecologia

El inicio de la Civilización

Desde los albores de la humanidad, los seres humanos han acumulado conocimientos empíricos sobre los ambientes donde viven y las relaciones que establecen con los organismos con los que conviven. Para los primeros humanos era fundamental saber en qué sitios y en qué épocas podían encontrar alimento (hojas, frutos, semillas, hongos, peces, insectos, animales de caza, entre otros).

A partir de la invención de la agricultura, el ser humano profundizó su conocimiento acerca del ambiente, en especial el referente a las propiedades del suelo, la temporalidad de la temperatura y de la lluvia, al igual que el conocimiento de algunos fenómenos biológicos como la llegada de aves migratorias, la aparición de ciertos insectos y la fructificación de algunas plantas .

agricultura

La Época Clásica

Quizá el primer tratado con un alto contenido ecológico es la Historia de los animales, de Aristóteles (384-322 antes de nuestra era, a.n.e.) en la Grecia Clásica. Aristóteles escribió sobre la distribución de los organismos en el mundo conocido hasta entonces por los griegos, y en su obra ofreció interesantes explicaciones sobre el surgimiento de las plagas de langostas y de ratones en campos agrícolas. Sin embargo, ya Heródoto (484 425 a.n.e.) y Platón (429-347 a.n.e.) habían escrito sobre los cambios repentinos en los tamaños poblacionales de algunos animales silvestres y, de esta forma, sentaron las bases de lo que ahora conocemos como la ecología de poblaciones. En el área de la botánica, Teofrasto (372-287 a.n.e.) analizó cuidadosamente la distribución y abundancia de varias especies de plantas y su relación con factores climáticos y edáficos (referentes al suelo). Teofrasto merece el reconocimiento de haber escrito los primeros textos de ecología utilizando un enfoque.ue experimental.

En la Roma Antigua, Plinio el Viejo (23-79, de nuestra era, d.n.e.) también hizo una contribución importante a la naciente ecología, al escribir su Historia natural, obra en 37 volúmenes que se considera como la primera enciclopedia de ciencias naturales .

Los Naturalistas

El pensamiento ecológico no avanzó mucho durante los más de 10 siglos que duró la Edad Media, ni tampoco durante el Renacimiento. Sin embargo, desde el siglo XVIII surgió en Europa un grupo de personas interesadas en el estudio de la naturaleza, conocidas por esta razón como “naturalistas”. En general , ellos contaban con estudios universitarios en diversas disciplinas (geología, geografía, paleontología, botánica y zoología) y tenían en común una fascinación por los fenómenos naturales. Además, como muchos gozaban de una posición social acomodada, lo que les permitía viajar a diferentes partes del mundo, tuvieron la oportunidad de hacer observaciones directas sobre los seres vivos en regiones que presentaban condiciones naturales muy diferentes a las que prevalecían en sus países.

Entre los naturalistas que más contribuyeron a establecer los cimientos de la ecología moderna
podemos mencionar a Buffon, Malthus y Humboldl. Georges Buffon ( 1707- 1788) tocó el tema de las
plagas
y quizá fue el primero en ocuparse de la cuestión de la regulación poblacional en su Historia
natural ( 1756). Casi medio siglo más tarde, en 1798, Thomas R. Malthus (1766- 1834) publicó el Ensayo
sobre la población
, donde predijo que la población humana sufriría grandes hambrunas, pues crecería
a un ritmo más rápido que la producción de alimentos. Otro destacado naturalista fue Alexander von
Humboldt (1769- 1859) (figura 1.2), geólogo de formación y con vastos conocimientos de botánica
,  matemáticas y química. En compañía de Amado Bonpland, Humboldt realizó un largo viaje por Cuba, México y el norte de Sudamérica, que lo inspiró a escribir su Viaje a las regiones equinocciales. En esta obra monumental describe detalladamente la distribución de la vegetación y de las plantas a través de gradientes ambientales, que había caracterizado a partir de mediciones realizadas con los mejores instrumentos de su época. Quizá el mayor legado de Humboldt fu e su efecto inspirador en el pensamiento de Charles Darwin, otro gran naturalista del siglo XIX de quien hablaremos en la siguiente sección.

AvHumboldt

Alexander Von Humboldt

El pensamiento evolucionista

Durante siglos prevaleció la creencia en un origen divino del mundo y de sus criaturas tal y como las conocemos actualmente. Sin embargo, cada vez se acumulaba más evidencia científica que apuntaba en otra dirección. En primer lugar, los abundantes fósiles de especies extintas hallados por los naturalistas los llevaban a preguntarse sobre el origen de esas misteriosas rocas y su relación con los seres vivos actuales.

Por otro lado, los viajes de los europeos a regiones remotas del planeta les revelaron un nuevo mundo de plantas y animales. ¿De dónde había surgido tanta variedad de formas de vida? ¿Por qué unas formas se parecían más entre sí que otras? ¿Aquellas que se parecían tuvieron un origen común? Al intentar responder a estas preguntas, los naturalistas llegaron a la conclusión de que los seres vivos no siempre habían tenido la apariencia actual, sino que cambiaron con el tiempo, dando lugar a especies diferentes.

Estas reflexiones culminaron en una de las obras más geniales del pensamiento humano: El origen de las especies, publicada en 1859 por Charles Darwin (1 809-1882) (figura 1.3). En ella, Darwin planteó una teoría centrada en la idea de que los seres vivos se encuentran en constante evolución como resultado de la acción de la selección natural. Como su nombre lo dice, la selección natural consiste en que los organismos más exitosos de cada especie (los más “aptos”, en palabras de Darwin) son seleccionados por la naturaleza, es decir, sobreviven más fácilmente y se reproducen con mayor éxito, lo que permite que sus características pasen a las siguientes generaciones.

Darwin pensaba que la selección natural, a través de su acción constante y paulatina, era la responsable de producir grandes cambios en la forma y el funcionamiento de los organismos. Las especies actuales que habitan el mundo surgieron de ancestros comunes que fueron sometidos a diferentes presiones de selección, de forma que evolucionaron en distintas direcciones, dando lugar a especies diferentes.

selección-natural

Las ideas de Darwin revolucionaron por completo la concepción de la naturaleza que se tenía hasta entonces. Por primera vez se pensó en la naturaleza como una entidad cambiante, lo cual fue fundamental para el surgimiento de la ecología hacia finales del siglo XIX y principios del XX. En esencia, la ecología tiene que ver con este cambio constante, pues sus objetos de estudio (es decir, las interacciones entre los organismos y el medio ambiente) son precisamente las presiones de selección natural que conducen, con el tiempo, a la evolución de los seres vivos .

La Ecología Moderna

Después de la publicación de El origen de las especies, las ideas evolucionistas se incorporaron gradualmente al pensamiento de los biólogos de la época. Así surgió el interés por estudiar a los organismos en su propio medio ambiente y analizar sus relaciones recíprocas. Fue entonces cuando apareció propiamente la disciplina de la ecología, definida por primera vez por el fisiólogo alemán Ernst Haeckel (1834·1919) en 1866.

La ecología, como la conocemos actualmente, es producto de un proceso de maduración y conformación que inició en la segunda mitad del siglo XIX. Durante las primeras décadas después de que Haeckel definió a la ecología, ésta pasó por una etapa de conformación en la que su objeto de estudio quedó establecido. Más adelante, durante la primera mitad del siglo xx se propusieron nuevos conceptos y se sustentaron con formulaciones matemáticas y teorías científicas, lo cual llevó a un proceso de consolidación de la ecología. Algunos de estos nuevos conceptos fueron los de ecosistema, nicho ecológico y sucesión ecológica, que analizaremos más adelante. Por último, desde la segunda mitad del siglo xx hasta la actualidad, la ecología cambió su rumbo al iniciar una etapa de aplicación, en la que ha dejado de limitarse al ámbito estrictamente científico para introducirse en las esferas política, económica y social.

La presencia actual de la ecología en estos ámbitos se ha acentuado a raíz de que los seres humanos empezamos a tomar conciencia de que estamos provocando daños irreparables a los ecosistemas naturales, al utilizarlos para producir los bienes necesarios para nuestra subsistencia. La preocupación por el futuro mismo de la humanidad ha comenzado a difundirse tanto entre los biólogos y otros científicos, como entre los políticos, los empresarios y el público en general. Una de las disciplinas que puede ofrecer algunas respuestas a la crisis ambiental es precisamente la ecología, ya que estudia el equilibrio de los ecosistemas y el importante papel de cada especie en el funcionamiento de la naturaleza.

La ecología encuentra su mayor campo de aplicación en su intento por enfrentar la actual crisis ambiental, en particular a través de la búsqueda de las mejores estrategias para la conservación y el manejo racional y sostenible (o sustentable) de los recursos naturales. Asimismo, al estudiar los ecosistemas naturales y los manejados por el ser humano, la ecología se propone comprender su funcionamiento y prevenir su deterioro.

bosque-medio-ambiente

La crisis ambiental tiene muchos aspectos, no todos relacionados con la ecología. Por ejemplo, para tratar el problema de la contaminación ambiental concurren ciencias como la química o la meteorología; la física y la ingeniería ofrecen alternativas a las fuentes de energía cada vez más escasas; para entender el fenómeno del cambio climático mundial debemos apoyamos en la geografía y la termodinámica. Así, la preocupación por la crisis ambiental, que trataremos en las siguientes unidades, no es exclusiva de la ecología. Es un problema que debe ser abordado por diversas ciencias y concierne a toda la humanidad.

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Por el 13-03-2012 Categoria: Ecologia

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